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Alcoholismo: ¿tiene síntomas psicológicos?

El alcoholismo es una enfermedad que provoca múltiples consecuencias en la vida del adicto, a nivel físico, pero también mental. El alcoholismo tiene síntomas psicológicos, ya que se trata de un trastorno que repercute directamente sobre la salud mental de quien lo padece, pudiendo llegar a acabar con la salud y la vida del que lo padece. Por tanto, es fundamental para prevenir el desarrollo de otros trastornos, tratarlo adecuadamente. Para ello existen diversas opciones, entre ellas el apoyo psicológico o la EMTr.

¿Qué es el alcoholismo?

La ingesta de alcohol está socialmente aceptada y normalizada, formando ya parte de la cultura recreativa y el ocio semanal de la sociedad.

El 13% de la población española reconoce beber a diario, y un porcentaje superior lo hace cada fin de semana, tomándolo como una costumbre. Esto implica un serio peligro para la salud, ya que aumenta considerablemente las posibilidades de desarrollar alcoholismo.

El alcoholismo es una enfermedad, en muchos casos, silenciosa, que viven millones de personas en soledad, con vergüenza y bajo el peso de un estigma que les impide compartirlo o, incluso, reconocerlo.

Sin embargo, el alcoholismo tiene síntomas psicológicos y físicos que no deben ignorarse, ya que, si se dejan pasar y el trastorno continúa, es más probable que destruya la salud y la vida del adicto.

La OMS explica el alcoholismo como una patología crónica, donde el consumo de bebidas alcohólicas se vuelve abusivo y/o recurrente y se acompaña de graves episodios de intoxicación.

Alcoholismo: ¿tiene síntomas psicológicos?

El alcoholismo tiene síntomas psicológicos, a corto y largo plazo. Estos síntomas pueden estar ya presentes en la persona alcohólica y que se agraven, o pueden desarrollarse a medida que avanza la enfermedad.

Alcoholismo: tiene síntomas psicológicos a corto plazo

El alcoholismo tiene síntomas psicológicos a corto plazo que pueden aparecer y observarse en el momento de la ingesta o en los días posteriores a esta. Puede provocar problemas comportamentales y cambios mentales, entre otros, se pueden mencionar comportamientos inadecuado, agresivos o conductas violentas, estado de ánimo inestable, falta de juicio, dificultad en el habla, falta de coordinación, problemas de atención y problemas en la memoria.

Alcoholismo: tiene síntomas psicológicos y consecuencias a largo plazo

El alcoholismo es un trastorno tanto físico, como mental, que tiene un impacto muy negativo en la vida del adicto que también sufren del mismo modo las personas que le rodean.

Además de los efectos físicos del abuso de alcohol, como enfermedades hepáticas, accidentes cerebrovasculares o problemas cardíacos, el alcoholismo tiene síntomas psicológicos graves que, en algunos casos, son irreversibles.

  • Depresión: el alcoholismo tiene síntomas psicológicos que son muy comunes y se dan de forma frecuente como la depresión. Aunque a priori el alcohol provoque una falsa y efímera sensación de felicidad, realmente actúa alterando el funcionamiento y la disposición de diversos neurotransmisores cerebrales, como la dopamina o la serotonina, por tanto, puede generar una depresión o empeorar una ya existente, haciendo que sea más complicado superarla.
  • Ansiedad: El alcohol, en un primer momento, puede actuar de forma semejante a un ansiolítico, ya que tiene un efecto sedante y afecta directamente al sistema nervioso central. Sin embargo, a largo plazo agrava los síntomas de ansiedad y aumenta las probabilidades de desarrollar un trastorno de ansiedad, así como de sufrir ataques de pánico y estrés.
  • Trastornos de personalidad: El alcoholismo tiene síntomas psicológicos que contribuyen a exacerbar trastornos de personalidad preexistentes o también puede desencadenar nuevos trastornos de personalidad, entre ellos se encuentran la dependencia emocional o la fobia social, así como el trastorno límite de la personalidad, el trastorno bipolar y el trastorno narcisista. Todos ellos afectarán de forma grave a las relaciones de la persona alcohólica con su entorno.
  • Psicosis o esquizofrenia: el alcoholismo tiene síntomas psicológicos que aumentan la posibilidad de desarrollar esquizofrenia o sufrir un brote psicótico. Entre los síntomas de estos trastornos se incluyen las alucinaciones auditivas y/o visuales, pensamientos irracionales y delirios.

Alcoholismo: tiene síntomas psicológicos que debe tratar un especialista

El alcoholismo tiene síntomas psicológicos severos que pueden afectar muy negativamente a la persona que lo sufre e incluso destruir su vida. Al ser una enfermedad mental, es imprescindible tratarla desde la raíz y abordarla con un enfoque psicológico y la ayuda de un profesional de la salud mental.

Emprender el camino hacia la desintoxicación de la mano de un terapeuta especialista en adicciones, será determinante en el curso del proceso y en su probabilidad de éxito a largo plazo.

El psicólogo ayudará a la persona adicta otorgándole herramientas para poder enfrentar situaciones de estrés que le provoquen ganas de consumir, le servirá de apoyo, guía y contribuirá a la prevención de recaídas.

La terapia cognitivo conductual es una de las más eficientes, se obtienen muy buenos resultados y es aconsejable realizarla, no solo antes de lograr la abstemia, sino una vez alcanzada.

Como el alcoholismo tiene síntomas psicológicos que, en ocasiones, perduran en el tiempo y son difíciles de reconducir, también son muy útiles los grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos. En ellos, el adicto encontrará una red sólida de apoyo y confianza con personas que han pasado o están pasando por la misma situación.

Otros tratamientos para el alcoholismo

Existen otros tratamientos eficaces para tratar la enfermedad. El alcoholismo tiene síntomas psicológicos que pueden revertirse o mejorarse, no solo con terapia, sino también con medicación o, lo que ha resultado más eficaz y seguro en estos últimos años, la Estimulación Magnética Transcraneal o EMTr.

Medicación

No se ha encontrado aún un método farmacológico que ofrezca una cura definitiva para el alcoholismo, sin embargo, la FDA aprueba tres medicamentos que han resultado eficaces para lograr la abstemia: el disulfiram, la naltrexona y el acamprosato.

Estos contribuyen a alcanzar la abstemia de distintas formas, el disulfiram lo hace provocando reacciones negativas en el organismo como náuseas o vómitos al mezclarse con. alcohol, de modo que el paciente se verá “obligado” a no beber. Los otros medicamentos trabajan disminuyendo las ganas de consumir alcohol o reduciendo la sensación de placer que provoca.

Como sucede con cualquier otro medicamento, existe la posibilidad de sufrir innumerables efectos secundarios.

Es por ellos que, cada vez más pacientes buscan otros tratamientos alternativos menos perjudiciales para la salud.

Estimulación Magnética Transcraneal (EMTr)

La Estimulación Magnética Transcraneal (o EMTr) es el último descubrimiento en la investigación de tratamientos para el alcoholismo.

Esta innovadora y revolucionaria técnica consigue resultados desde los primeros días de tratamiento.

La técnica EMTr funciona a través de la aplicación de ligeros estímulos magnéticos sobre el cráneo del paciente, que incidirán al momento en e cerebro. De esta forma, se corregirá la bioquímica cerebral y se estimularán las regiones neuronales alteradas por el alcohol, devolviéndole el funcionamiento a neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

La Estimulación Magnética Transcraneal es un tratamiento seguro, indoloro y ambulatorio que está aprobado por la Unión Europea.

Al ser ambulatorio, el paciente no necesitará un ingreso hospitalario, por tanto, podrá continuar con sus actividades, vida y rutinas habituales, cerca de sus seres queridos.

La EMTr, a diferencia de la medicación, no tiene efectos secundarios.

Es esta razón la que lleva a muchos pacientes a inclinarse por esta opción de tratamiento en lugar de la medicación, ya que tiene una altísima tasa de éxito sin ser perjudicial para la salud.

En Newline somos pioneros en España en la aplicación de la EMTr.

Desde el principio, nuestra prioridad es que nuestros pacientes logren su objetivo y puedan tener una vida libre y saludable. Hemos tratado en estos últimos años con éxito a más de 200 pacientes con problemas de adicciones, entre ellas, el alcoholismo. Esto ha sido posible gracias al brillante equipo de psiquiatras que forman nuestro equipo, altamente cualificado y con décadas de experiencia en el sector.

 

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