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Ansiedad y alcohol: ¿por qué casi siempre van juntos?

Multitud de personas sufren ansiedad en el mundo, en España, un 6,7% de la población padece este trastorno. Dos millones de personas consumen ansiolíticos a diario en este país, y otras mezclan ansiedad y alcohol con el mismo fin, relajarse y sentirse mejor. El mayor peligro de mezclar ansiedad y alcohol es generar una asociación mental que provoque el desarrollo de una dependencia y esto cause alcoholismo.

Tanto el alcoholismo como la ansiedad son dos trastornos mentales que necesitan tratamiento, de lo contrario, puede condicionar seriamente la salud del que lo sufre. Existen diversos tratamientos hoy en día para poder superar la ansiedad y el alcoholismo, entre ellos la psicoterapia, la medicación o la Estimulación Magnética Transcraneal.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un trastorno mental y emocional caracterizado por una fuerte sensación de miedo, preocupación y a veces nerviosismo.

Existen distintos tipos de ansiedad y se manifiesta frente a diversas situaciones según la persona, puede también darse el trastorno de ansiedad generalizada, caracterizado por una preocupación excesiva por actividades o situaciones cotidianas y que se mantiene en el tiempo.

La ansiedad puede cursar con nerviosismo, sudoración, taquicardia, falta de aire o sensación de ello, respiración acelerada, insomnio, problemas gastrointestinales, cansancio etc.

Muchas personas recurren a mezclar ansiedad y alcohol con la creencia errónea de que este mejorará su situación.

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo es una enfermedad crónica en la que se abusa del consumo de alcohol de forma excesiva y/o recurrente, provocando una alta tolerancia, gran dependencia y pérdida de control sobre cuándo y cuánto se bebe.

Esta patología crónica cursa con fuertes episodios de intoxicación que ponen en peligro la vida del adicto.

A largo plazo, el alcoholismo tiene puede dar lugar a múltiples trastornos y enfermedades, puede provocar más ansiedad, depresión o incluso psicosis, así como cirrosis, cáncer, problemas cardiovasculares…

El alcohol afecta y deteriora todos los órganos, incluido el cerebro.

Ansiedad y alcohol: ¿por qué casi siempre van juntos?

Ansiedad y alcohol a menudo van de la mano, la razón es que la ansiedad pone en estado de alerta nuestro sistema nervioso y la rama parasimpática se activa, mientras que el alcohol es un fuerte depresor del sistema nervioso central.

Esto hace que muchas personas con problemas de ansiedad recurran al alcohol como vía de escape y como método ansiolítico, sin embargo, aunque a priori la sensación que produce el alcohol sea de relajación, esto no durará mucho, ya que el alcohol agravará la ansiedad.

Cuando el primer efecto sedante del alcohol desaparece, la ansiedad vuelve y lo hará con más fuerza, ya que el alcohol altera nuestras emociones y puede generar depresión, por lo tanto, ansiedad y alcohol empeorarán la situación.

Ansiedad y alcohol: los peligros que conlleva esta mezcla

Al comenzar a asociar el momento de relajación con alcohol y que este sea el método para alcanzar un estado de calma, es uno de los mayores peligros de mezclar ansiedad y alcohol, dado que, inconscientemente, desarrollaremos una dependencia psicológica que acabe desembocando en alcoholismo.

El consumo de alcohol también puede provoca comportamientos impulsivos que provoquen más ansiedad y empeoren la situación.

El alcohol es un depresor del sistema nervioso y altera las emociones generando depresión, esto será otro agravante más a la ansiedad.

Tratamientos para el alcoholismo y la ansiedad

Ansiedad y alcohol son trastornos que deben tratarse con la asistencia médica adecuada para evitar futuros daños irreversibles en nuestro organismo y en nuestra vida. La ansiedad deteriora notablemente la calidad de vida de quien la sufre y el alcoholismo puede derivar en innumerables enfermedades, tanto físicas como mentales, e incluso, llegar a provocar la muerte.

Encontrar el tratamiento adecuado puede salvarle la vida a quien sufre problemas de ansiedad y alcohol.

Psicoterapia y grupos de apoyo

Si se padece ansiedad, lo más recomendable es acudir inmediatamente a un especialista de la salud mental para que ayude a identificar el problema, a manejar los pensamientos, el estrés y a reducir los síntomas de la ansiedad.

Cuando se juntan problemas de ansiedad y alcohol, hay que tratar ambos, ya que son dos trastornos distintos, pero uno afecta al otro y se retroalimentan.

Si se padece alcoholismo, la terapia cognitivo-conductual ayuda al adicto a reconducir patrones de conducta, hábitos con la bebida y a saber lidiar la ansiedad que provoca la abstemia, sobretodo al principio.

Por otro lado, los grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos son también muy útiles antes y después de lograr la abstemia, dado que le otorgan a la persona con adicción una red social de confianza donde refugiarse y apoyarse sin prejuicios ni estigmas.

Medicación

Aunque todavía no existe un medicamento que cure la ansiedad y el alcoholismo, sí existen fármacos que ayudan con estos trastornos.

La FDA aprueba tres medicamentos que son eficientes para mantenerse abstemio y tratar el alcoholismo: el acamprosato, la naltrexona y el disulfiram.

Algunos de estos medicamentos regulan la bioquímica cerebral que el alcohol ha desequilibrado, y otros, por lo contrario, ayudan provocando reacciones adversas en el organismo cuando se mezclan con alcohol, como náuseas y vómitos.

La ansiedad, al igual que el alcoholismo, puede tratarse con medicamentos, aunque no conseguirán por sí solos curar la enfermedad. Para la ansiedad suelen recetarse en muchas ocasiones antidepresivos o benzodiacepinas.

Muchas personas rechazan la medicación y buscan otras opciones por los múltiples efectos secundarios que esta provoca y el riesgo de dependencia de los fármacos.

Estimulación Magnética Transcraneal

La Estimulación Magnética Transcraneal (o EMTr), es lo último tratamientos para las adicciones, entre ellas el alcoholismo. También ha demostrado ser muy eficiente en el tratamiento de la ansiedad y la depresión.

Esta revolucionaria técnica trabaja regulando la química cerebral a través de leves estímulos magnéticos que, tras aplicarse sobre el cuero cabelludo del paciente, inciden directamente en el cerebro alterando las regiones neuronales que se han visto afectadas, regulando así neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

Al trabajar de forma tan directa, los resultados son prácticamente inmediatos, se pueden notar desde la primera semana de tratamiento y no se disipan con el tiempo.

La EMTr no tiene efectos secundarios a diferencia de la medicación y es completamente indolora, razones por las que se ha convertido en la opción de preferencia para muchas personas que quieren superar sus problemas de ansiedad y alcohol.

La Estimulación Magnética Transcraneal está, además, avalada por la Unión Europea y es un tratamiento ambulatorio, por lo que el paciente puede tratarse mientras continua con su día a día y rutinas habituales.

En Newline contamos con el mejor equipo de psiquiatras del sector, con décadas de experiencia, para asegurarnos de que nuestros servicios son siempre excelentes y dan los mejores resultados.

Es por ello que hemos conseguido tratar con éxito a más de 200 pacientes.

Somos pioneros en España en el uso de esta técnica y desde que empezamos, nuestro objetivo siempre ha sido que nuestros pacientes recuperen su salud, su estabilidad y sus vidas con la máxima comodidad posible y un tratamiento que no sea invasivo ni perjudicial.

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