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Antabus: ¿tiene efectos secundarios?

Cualquier medicamento puede causar efectos secundarios o repercutir en la salud y bienestar del organismo. Millones de personas que sufren alcoholismo buscan tratamiento para esta enfermedad y aunque no se ha descubierto aún una cura definitiva, sí existen algunos medicamentos eficientes que ayudan a las personas que se preguntan “¿cómo dejar de beber?” a conseguirlo. El disulfiram, también conocido como Antabus, es una de las opciones farmacológicas para tratar el alcoholismo. Sin embargo, muchos pacientes que rehúsan de la medicación o tienen dudas acerca de si es la mejor opción, se preguntan si el Antabus tiene efectos secundarios.

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo no es un vicio, es una enfermedad grave que, con el tiempo, provoca severas consecuencias tanto físicas como mentales.

La OMS define el alcoholismo como una patología crónica en la que el consumo de alcohol se vuelve recurrente y/o abusivo, provocando fuertes episodios de intoxicación, una fuerte dependencia y una absoluta pérdida de control sobre cuándo y cuánto se consume.

En España, el 13% de la población declara beber a diario, lo cual, aunque no necesariamente indique haber desarrollado una adicción, es más probable que fomente su desarrollo.

Las consecuencias de esta enfermedad a medio y largo plazo pueden ser irreversibles, dando lugar a múltiples tipos de cáncer, cirrosis, problemas cardíacos y cerebrovasculares y en casos graves, muerte.

De entre los diversos métodos para tratar el alcoholismo, uno de las más conocidos es el Antabus o disulfiram. Aunque el Antabus tiene efectos secundarios, es un tratamiento con la eficacia probada, aprobado por la FDA para tratar el alcoholismo.

Antabus: ¿qué es?

Antabus es el nombre comercial con el que se conoce al disulfiram.

Es un medicamento utilizado para el tratar el alcoholismo de forma farmacológica que provoca el conocido “efecto Antabus”

¿Cómo funciona el Antabus?

El disulfiram o Antabus funciona inhibiendo el funcionamiento de la enzima encargada de metabolizar el alcohol en el cuerpo, esta enzima se llama “alcohol deshidrogenasa”.

Al quedar inhibido su funcionamiento, el organismo no puede metabolizar el alcohol, de forma que, al consumirlo junto con el Antabus mientras el paciente se encuentra en tratamiento, el cuerpo se intoxica y se generan un conjunto de reacciones adversas que provocan un fuerte malestar.

Este conjunto de síntomas es conocido como “efecto Antabus”. Algunos de los síntomas del efecto Antabus son: náuseas, taquicardia, vómitos, falta de aire, dolor de cabeza, síncope y visión borrosa, aunque en casos más graves puede provocar depresión respiratorio arritmia, shock, convulsiones, insuficiencia cardíaca e incluso muerte.

El Antabus es un método farmacológico que fuerza a la persona adicta que se encuentra en tratamiento a no consumir alcohol para no ponerse en peligro.

En ocasiones el Antabus tiene efectos secundarios, como todo tipo de medicamento.

Antabus ¿tiene efectos secundarios?

Al igual que el resto de medicamentos para cualquier tipo de dolencia, también el Antabus tiene efectos secundarios. Estos efectos no le restan efectividad al medicamento y cumplen, por consiguiente, su objetivo, pero pueden ser peligrosos según el caso y producirse aunque no se beba alcohol.

El Antabus tiene efectos secundarios, pero no tienen porqué darse todos ni le ocurren a todo el mundo. Sin embargo, existe la posibilidad de que sucedan y hay que tener consciencia acerca de estos.

Entre los efectos secundarios del disulfiram o Antabus se encuentran os siguientes:

  • dolor de cabeza
  • pérdidas de visión
  • náuseas
  • somnolencia
  • fatiga
  • problemas digestivos
  • vómitos
  • diarrea
  • sarpullidos
  • hormigueos en las extremidades
  • picazón
  • pérdida del gusto
  • pérdida de apetito

Tratamientos para el alcoholismo alternativos al Antabus

De los diversos tratamientos que existen para el alcoholismo, la opción farmacológica es una de las más conocidas pero que causa temor y dudas en muchos pacientes. Al igual que el Antabus tiene efectos secundarios, también los tienen los demás medicamentos. Hay otras alternativas para superar la adicción como la psicoterapia y la EMTr.

Medicación

Aunque no se haya dado aún con una cura farmacológica para el alcoholismo, sí existen algunos medicamentos que están aprobados por la FDA para lograr la abstemia, entre ellos el Antabus.

Los otros medicamentos aprobados por la FDA son: la naltrexona y el acamprosato.

El ya mencionado disulfiram o Antabus, funciona generando reacciones desagradables que obligan al alcohólico a no beber, sin embargo, los otros medicamentos trabajan de otras formas, uno disminuyendo las ganas de consumir alcohol y otro corrigiendo la bioquímica cerebral alterada por este.

Lamentablemente, pese a la eficacia del disulfiram, el Antabus tiene efectos secundarios, así como la naltrexona y el acamprosato. Esta es la razón por la que cada vez más pacientes que buscan una solución para el alcoholismo, rechazan la medicación y buscando otros métodos alternativos igual de efectivos como es el caso de la EMTr.

Psicoterapia y grupos de apoyo

Realizar un tratamiento psicoterapéutico para superar el alcoholismo es siempre recomendable en todos los casos, además puede realizarse de manera conjunta a otros métodos.

El alcoholismo es una enfermedad tanto física como mental, por tanto, es muy necesario acudir a terapia para poder trabajar el problema desde la raíz.

En ocasiones el alcoholismo es una consecuencia de otras afecciones o problemas y encontrar qué ocurre facilita superar el alcoholismo.

La terapia cognitivo-conductual es muy útil en ese sentido ya que ayuda a identificar el problema y a cambiar los patrones de conducta aprendidos, así como a manejar la ansiedad que provoca la abstemia al comienzo.

Por otro lado, los grupos de apoyo como los de Alcohólicos Anónimos son otra alternativa de refuerzo psicológico y emocional ya que, en estos grupos, el adicto encontrará una red social de comprensión y confianza, donde personas que se encuentran en la misma situación le brindarán apoyo.

Estimulación Magnética Transcraneal

La Estimulación Magnética Transcraneal, también conocida como EMTr, es el último descubrimiento en la investigación de tratamientos para adicciones y alcoholismo.

Con esta innovadora y avanzada técnica pueden obtenerse resultados desde la primera semana de tratamiento, consiguiendo además una duración a largo plazo.

La EMTr trabaja a partir de la aplicación de ligeros estímulos magnéticos sobre el cráneo del paciente. Estos estímulos inciden de forma casi inmediata en el cerebro, logrando así estimular las regiones neuronales implicadas en la adicción, en las que la EMTr se encarga de restaurar la bioquímica cerebral y devolverle el funcionamiento a neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

La Unión Europea avala y aprueba la Estimulación Magnética Transcraneal como tratamiento para el alcoholismo.

La Estimulación Magnética Transcraneal es una técnica completamente indolora, segura y ambulatoria, por ello, el paciente podrá tratarse sin necesidad de ingreso hospitalario, continuando con su vida y su rutina.

Se ha convertido en la primera opción de tratamiento para las personas que buscaban superar la adicción sin necesidad de medicación, ya que, a diferencia de esta, la EMTr no tiene efectos secundarios ni es nociva para la salud.

En Newline nos aseguramos desde el comienzo de que nuestros pacientes logren el mejor resultado, gracias al equipo de psiquiatras con el que trabajamos que cuenta con décadas de experiencia y son los mejores del sector. Por ello, hemos conseguido tratar con éxito a más de 200 pacientes. Además, somos pioneros en España en el uso de la Estimulación Magnética Transcraneal.

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