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Antabus y alcohol: ¿qué ocurre si se consumen a la vez?

El alcohol, pese a estar socialmente aceptado y normalizado, es una droga con un alto riesgo de dependencia y toxicidad. El alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida en España, un 13% de la población admite beber a diario y un 15% reconoce haberse emborrachado el último mes. Estas son cifras muy alarmantes, ya que son cada vez más las personas que desarrollan alcoholismo. El alcoholismo es una enfermedad que debe ser tratada lo antes posible o, de lo contrario, puede tener consecuencias muy graves. Uno de los tratamientos más populares para dejar el alcohol es el Antabus. Cuando Antabus y alcohol se mezclan, se produce el conocido “efecto Antabus”, lo que obligará en cierto modo al adicto a no consumir.

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo es una enfermedad grave que afecta tanto a nivel físico como mental. Esta afección es descrita por la OMS como una patología crónica en la que, el afectado, consume alcohol de manera ingente y/o recurrente.

Además, el alcoholismo se caracteriza por los frecuentes episodios de intoxicación que sufre el adicto y la enorme dependencia que desarrolla hacia la sustancia, la cual le generará una pérdida de control sobre la cantidad que consume y sobre cuándo lo hace, debido a unas ganas incontrolables de beber.

Identificar y tratar esta enfermedad a tiempo puede ser determinante para la vida del alcohólico. Tres millones de muertes se producen cada año en el mundo por alcoholismo.

Por ello, es urgente buscar ayuda profesional y el tratamiento adecuado cuanto antes, de este modo, se podrá evitar o disminuir el riesgo de sufrir consecuencias mucho más graves e incluso, irreversibles, como cáncer, problemas cardíacos, cirrosis, accidentes cerebrovasculares o muerte. Además, a esto se suman las múltiples consecuencias psicológicas que produce esta enfermedad, como depresión, ansiedad, psicosis y trastornos de personalidad.

Existen diversos métodos para tratar el alcoholismo y ayudar a lograr la abstemia de forma permanente. Entre los métodos farmacológicos, uno de los más populares es el Antabus. No pueden consumirse al mismo tiempo Antabus y alcohol por el grave peligro que supondría para la vida del paciente, por ello, es una forma eficaz para abandonar la bebida.

¿Qué es el Antabus?

El Antabus es el nombre comercial con el que se conoce al disulfiram, medicamento que se utiliza para el tratamiento del alcoholismo.

Este método farmacológico es conocido por el “efecto Antabus”, producido al mezclarse Antabus y alcohol. El funcionamiento del Antabus y lo que lo hace tan característico, es el efecto Antabus, una manera de lograr la abstemia en la que, al mezclarse Antabus y alcohol, el cuerpo sufren reacciones adversas y desagradables.

Antabus y alcohol: ¿qué ocurre si se consumen a la vez?

El Antabus actúa inhibiendo el correcto funcionamiento de la enzima “alcohol deshidrogenasa”, responsable de que el organismo pueda metabolizar el alcohol.

Al quedar inhibido el funcionamiento de esta enzima, al cuerpo le es imposible procesar y metabolizar el alcohol, por tanto, al consumirse Antabus y alcohol, se sufrirá una intoxicación severa que provocará una serie de síntomas adversos, conocidos como «efecto Antabus”.

Antabus y alcohol: síntomas

Al mezclarse Antabus y alcohol, se producen síntomas en el cuerpo que pueden variar de una persona a otra en intensidad, duración, gravedad y sintomatología.

Las reacciones más frecuentes al mezclar Antabus y alcohol son: náuseas, taquicardia, hipotensión, vómitos, falta de aire, ansiedad, dolor de cabeza, dolor torácico y visión borrosa.

En casos más graves también han aparecido arritmias, síncope, convulsiones, insuficiencia cardíaca e incluso muerte.

Es importante que este medicamento sea recetado por un médico especialista, que considere si el tratamiento con Antabus es el más adecuado y explique detalladamente lo que puede ocurrir si se mezclan Antabus y alcohol, ya que el paciente estaría poniendo su vida en peligro.

Tratamientos para el alcoholismo alternativos al Antabus

Aparte del Antabus existen otro tipo de tratamientos farmacológicos que no implican sufrir los efectos que genera consumir Antabus y alcohol. Además, hay otras alternativas con métodos no farmacológicos que son también muy eficientes y pueden combinarse, o no, con la medicación.

Medicación

Hay otras opciones farmacológicas para tratar el alcoholismo además del Antabus, que funcionan de diferentes formas y no provocan los efectos que produce la mezcla de Antabus y alcohol.

Aún no se ha encontrado la cura farmacológica definitiva para el alcoholismo, sin embargo, la FDA aprueba tres medicamentos como válidos y efectivos para tratarlo: el disulfiram (Antabus), la naltrexona y el acamprosato.

Estos actúan de modo que reducen el ansia de beber y disminuyen la sensación placentera que causa en el alcohólico la bebida, por tanto, favorecerán el logro de la abstemia.

Lamentablemente, pese a la efectividad de estos medicamentos, los innumerables efectos secundarios que provocan, hacen que sean muchos los pacientes que se replanteen esta opción o incluso la rechacen, buscando otras alternativas menos perjudiciales.

Psicoterapia y grupos de apoyo

Es fundamental para la recuperación y tratamiento del alcoholismo, asistir a psicoterapia. El alcoholismo es, aparte de una enfermedad física, una enfermedad mental, por tanto, será necesario abordarla también desde un enfoque psicológico que nos permita encontrar y entender la raíz del problema, así como a reconducir patrones.

Una de las terapias más efectivas y usadas para el tratamiento del alcoholismo es la cognitivo-conductual. Este tipo de terapia ayuda a reconducir patrones conductuales y a controlar la ansiedad que provoca el inicio de la abstemia.

Por otro lado, grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos son también muy recomendables, ya que en ellos, el alcohólico encontrará una red sólida de personas que se hayan en su misma situación.

Estimulación Magnética Transcraneal

La Estimulación Magnética Transcraneal (o EMTr), es la última y más avanzada técnica para tratar el alcoholismo.

Con este tratamiento revolucionario se logran obtener resultados desde la primera semana.

El funcionamiento de la EMTr se apoya en la aplicación de leves estímulos magnéticos sobre el cráneo del paciente, que incidirán al momento en su cerebro para estimular las zonas necesarias para restaurar la bioquímica cerebral, devolviéndole el equilibrio a neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

La Unión Europea a la Estimulación Magnética Transcraneal como tratamiento para el alcoholismo.

Además, la EMTr es un tratamiento completamente seguro, indoloro y ambulatorio, por tanto el paciente podrá tratarse sin necesidad de realizar un ingreso hospitalario pudiendo continuar con su rutina habitual.

A diferencia de la medicación, esta técnica carece de efectos secundarios, lo que la coloca como la mejor alternativa para quienes buscan una opción menos agresiva y nociva que los medicamentos.

En Newline somos pioneros en el uso de la EMTr en España.

Desde que comenzamos, hemos logrado con éxito la recuperación de más de 200 pacientes, logro que hemos alcanzado gracias a nuestro brillante equipo de psiquiatras, altamente cualificados y con décadas de experiencia en el sector.

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