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Depresión mayor crónica: ¿existe una cura?

¿Tiene cura la depresión mayor crónica? Muchas personas sufren esta afección durante un largo periodo de tiempo, lo cual conlleva a un gran sufrimiento, preocupación y miedo de padecer depresión mayor crónica toda su vida. Sin embargo, existe tratamiento para la depresión que permite recuperar el bienestar de una vida feliz.

 

¿Qué es la depresión mayor crónica?

La depresión mayor crónica es una forma grave de depresión que se caracteriza por la persistencia de los síntomas depresivos durante un período prolongado de tiempo, generalmente más de dos años. A diferencia de la depresión episódica, en la que los episodios depresivos tienen una duración limitada, la depresión mayor crónica persiste de forma continua.

Es importante señalar que la depresión mayor crónica es una enfermedad real y no una debilidad o falta de voluntad como aún muchos creen.

Los síntomas de la depresión mayor crónica son similares a los de la depresión episódica, pero prolongados durante un período más largo de tiempo. Entre estos síntomas se encuentran una profunda tristeza, baja autoestima, apatía, pérdida de interés en actividades cotidianas o en hobbies, cambios en el apetito y en el peso, trastornos del sueño como el insomnio o, por el contrario, dormir en exceso, fatiga y pérdida de energía, sentimientos de inutilidad y culpa, dificultades para concentrarse, dificultad para tomar decisiones y pensamientos acerca de la muerte.

Sufrir depresión mayor crónica tiene un impacto muy negativo y condicionante en la vida de quien la sufre, pudiendo llegar a interferir gravemente en su capacidad para funcionar en el trabajo, en la escuela o en las relaciones personales.

Además, puede aumentar el riesgo de desarrollar otros problemas de salud como enfermedades cardiovasculares, diabetes y trastornos de ansiedad.

 

 

Depresión mayor crónica: ¿cuáles son las causas?

No existe una causa específica y genérica aplicable a todos los afectados por la depresión mayor crónica, sin embargo, se han identificado varios factores que pueden contribuir al desarrollo de esta enfermedad, entre ellos:

1. Factores genéticos hereditarios: se ha comprobado la evidencia de que la depresión mayor crónica puede tener un componente genético. Las personas cuyos familiares cercanos tienen antecedentes de depresión, cuentan con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, ya que ciertos genes están asociados con un mayor riesgo de depresión.

2. Experiencias traumáticas: vivir experiencias traumáticas como el abuso físico, emocional o sexual, la pérdida de un ser querido o atravesar situaciones estresantes aumenta significativamente el riesgo de desarrollar depresión mayor crónica. Estas experiencias pueden desencadenar cambios en el cerebro.

3. Desequilibrio de la neuroquímica cerebral: la depresión mayor crónica se ha relacionado con un desequilibrio en las sustancias químicas del cerebro, especialmente en la dopamina y la serotonina. Estos neurotransmisores son responsables de regular el estado de ánimo, el placer, la motivación y las emociones. Cuando hay un desequilibrio en ellos, pueden desencadenarse síntomas depresivos.

4. Factores ambientales: El entorno en el que una persona vive también desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la depresión mayor crónica. Factores como la pobreza económica, el consumo de drogas, el desempleo, el aislamiento social o un entorno hostil en el hogar aumentan el riesgo de desarrollar depresión mayor crónica.

5. Factores psicológicos: existen condiciones psicológicas como tener una baja autoestima o dificultades para manejar el estrés que pueden aumentar el riesgo de desarrollar depresión mayor crónica.

A pesar de todos estos factores que favorecen el desarrollo de la enfermedad, la depresión mayor crónica es multifactorial y, además, estos factores variarán de una persona a otra.

 

¿Tiene cura la depresión mayor crónica?

La depresión mayor crónica es perfectamente tratable y son muchas las personas encuentran alivio en sus síntomas al cabo de un tiempo.

El tratamiento de la depresión mayor crónica se aborda desde distintos enfoques. Por un lado, ha de tratarse con terapia psicoterapéutica, como la terapia cognitivo-conductual, que puede ayudar a identificar y cambiar los patrones de pensamiento negativos y las conductas que contribuyen a la depresión, así como a encontrar la raíz y origen del problema y abordarlo desde ahí.

Por otro lado, se puede tratar la depresión mayor crónica con medicamentos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).

Sin embargo, son cada vez más las personas que rechazan tomar medicación por los múltiples efectos secundarios que esta conlleva. Esto provoca frustración y desesperanza al creer que no hay tratamiento posible para ellos.

Sin embargo, existe un tratamiento revolucionario que ha demostrado dar los mejores resultados sobre la depresión mayor crónica. Se trata de la Estimulación Magnética Transcraneal, tratamiento innovador con el que trabajamos en Newline con éxito desde hace años y que permite tratar la depresión mayor crónica desde su verdadero origen.

Además de estos tratamientos existen otras formas que contribuyen a manejar mejor la depresión mayor crónica. Entre ellas: practicar el ejercicio regular, establecer una rutina diaria saludable, participar en actividades placenteras o dedicarle tiempo a los hobbies, el apoyo social, mantener una alimentación saludable y un sueño adecuado.

 

Estimulación Magnética Transcraneal para la depresión

En Newline, nuestro equipo de médicos altamente cualificados y con décadas de experiencia se dedica a brindar atención especializada a las personas que buscan ayuda para superar la depresión. Nuestro objetivo principal es proporcionar orientación, asesoramiento y tratamiento para ayudar a nuestros pacientes a recuperarse de forma efectiva y a largo plazo.

Para ello, utilizamos una técnica innovadora llamada Estimulación Magnética Transcraneal (EMTr) para tratar la depresión. Esta técnica ha sido aprobada por la Unión Europea y ha demostrado ser altamente efectiva durante más de 20 años.

A diferencia de los medicamentos convencionales, la EMTr no tiene efectos secundarios y ha mostrado una elevada tasa de éxito.

La EMTr funciona mediante la colocación de una bobina sobre la cabeza del paciente, la cual emite ligeros estímulos electromagnéticos. Estos estímulos alcanzan el cerebro y ayudan a reparar las áreas neuronales dañadas, restableciendo así el equilibrio neuroquímico y mejorando el funcionamiento de los neurotransmisores cerebrales.

Una de las ventajas destacadas de la EMTr es su rapidez para obtener resultados. En una semana de tratamiento, los pacientes experimentan una mejoría notable en su estado de ánimo debido a la capacidad de esta técnica para actuar directamente en el origen neurológico de la depresión.

Además, la EMTr se realiza de forma ambulatoria, lo que significa que los pacientes pueden realizar el tratamiento sin interrumpir su rutina diaria.

En Newline, somos el primer centro en España especializado en el uso de esta técnica, ayudando con éxito, hasta ahora, a más de 300 personas.

 

 

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