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Deprivación alcohólica: se puede conseguir

El alcoholismo cada año se cobra la vida de miles de personas en España. Cada año, el alcohol es responsable de más del doble de muertes que las producidas por el COVID-19. Es, por tanto, un problema grave de salud pública. Detectar el problema y tomar consciencia puede evitar futuros problemas irreversibles en el organismo. Iniciar la deprivación alcohólica y buscar el tratamiento adecuado puede salvar tu vida o la de tus seres queridos.

Existen tratamientos muy eficientes para superar la adicción al alcohol, como la psicoterapia, los fármacos o la Estimulación Magnética Transcraneal.

¿Qué es el alcoholismo?

Según la OMS, el alcoholismo es una enfermedad crónica que se caracteriza por el consumo abusivo o recurrente de alcohol. Este consumo es acompañado por un fuerte deseo incontrolable de beber llamado craving, fuertes episodios de intoxicación y una pérdida del control sobre la bebida.

El alcoholismo está tan aceptado y normalizado socialmente, que la mayoría de la población le ha perdido el miedo, e incluso, lo ven como un hábito inofensivo, cotidiano y saludable.

Sin embargo, el alcoholismo mata a millones de personas. En 2020 muriendo un millón y medio de personas por el COVID-19, mientras que, según asegura la OMS, murieron 3 millones por el consumo de alcohol.

La deprivación alcohólica es necesaria para poder superar la enfermedad, cuanto antes se inicie, menos riesgos de muerte tendrá el afectado y se reducirán las posibilidades de desarrollar múltiples enfermedades.

Riesgos y consecuencias del alcoholismo

Las consecuencias de no iniciar la deprivación alcohólica a tiempo y continuar la ingesta abusiva de alcohol, son innumerables.

El alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso central, lo cual influye gravemente en nuestro organismo, nuestro cerebro y estado de ánimo.

El alcohol altera y atrofia la bioquímica cerebral, haciendo que neurotransmisores como la dopamina o la serotonina, no funcionen de la manera adecuada o sufran un desequilibrio.

Para conseguir la deprivación alcohólica absoluta y a largo plazo, es importante trabajar sobre esta bioquímica y regular su desequilibrio.

De lo contrario, el alcohol producirá a la larga depresión, ansiedad, irritabilidad además de múltiples enfermedades como cáncer, accidentes cerebrovasculares, cardiovasculares, cirrosis y estragos irreversibles para la salud.

Además, la deprivación alcohólica, aunque sea complicada y sus síntomas requieran a veces de atención sanitaria, conduce a que el adicto recupere su vida.

Una vez desarrollada la dependencia del alcohol, es posible que el adicto priorice esta sustancia por encima del resto de ámbitos de su vida. El alcohólico llega a cambiar de hábitos, de actividades y de entorno por favorecer circunstancias en las que le sea posible consumir alcohol. También puede llegar a perder sus amigos, familia, trabajo y hogar.

La deprivación alcohólica debe ser inminente una vez la enfermedad se haya desarrollado.

Deprivación alcohólica: ¿qué es?

La deprivación alcohólica es el resultado de la detención abrupta de la ingesta de alcohol una vez la adicción ya es existe.

Los pacientes con dependencia física y psicológica del alcohol padecerán lo que se conoce como “síndrome de abstinencia”. La deprivación alcohólica aparece unas horas después de la última ingesta de alcohol, y puede durar días, o semanas, según la gravedad del caso, el nivel de consumo y el tiempo que se ha prolongado la adicción.

La deprivación alcohólica es la expresión clínica de la interrupción del consumo de alcohol para lograr la abstinencia.

Deprivación alcohólica: síntomas

Los síntomas de la deprivación alcohólica varían de una persona a otra en función del caso y la gravedad, los casos muy graves se conocen como “delirium tremens”.

Los síntomas de la deprivación alcohólica comienzan tras pocas horas de la última ingesta y por lo general remiten al cabo de pocos días. Sin embargo, en casos graves en los que, además, no hay asistencia médica, pueden llegar a durar semanas.

Los síntomas más comunes de la deprivación alcohólica y que suelen afectar a la mayoría de los alcohólicos al comienzo de la abstinencia son: taquicardia, sudoración, insomnio, temblores, ansiedad, irritabilidad y náuseas.

Sin embargo, los casos graves de deprivación alcohólica pueden cursar con fiebre, vómitos, alucinaciones, convulsiones.

La deprivación alcohólica puede provocar, incluso, la muerte.

Tratamientos para el alcoholismo

Existen a día de hoy tratamientos muy eficaces para superar la adicción al alcohol y paliar los síntomas de la deprivación alcohólica. Con estos tratamientos, es más fácil y posible lograr la abstinencia a largo plazo. 

Psicoterapia

La terapia cognitivo-conductual es muy efectiva cuando se inicia un proceso de deprivación alcohólica e incluso una vez se ha logrado la abstinencia. Puede realizarse de forma independiente o junto con otros tratamientos.

Consiste en el acompañamiento del paciente por parte de un terapeuta profesional, que le otorgará herramientas para lidiar con situaciones de estrés que le provoquen deseos de consumir, y le ayudará a manejar mejor la ansiedad y prevenir posibles recaídas.

Los grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos también resultan muy útiles, ya que crean una red de apoyo social para el adicto donde pueda sentirse acompañado sin juicios.

Medicación

El tratamiento farmacológico para tratar la deprivación alcohólica consta sobretodo de benzodiacepinas, triapride o clometiazol, fármacos empleados para prevenir los síntomas que genera la abstinencia de alcohol. Por otro lado, la naltrexona o el topiramato ayudan a reducir el deseo incontrolable de consumo, provocando reacciones negativas en cuerpo al ingerir alcohol.

El tratamiento farmacológico para la deprivación alcohólica cuenta también con la receta de ansiolíticos y antidepresivos, ya que en muchos casos la abstinencia produce depresión, irritabilidad o ansiedad.

Sin embargo, los innumerables efectos secundarios que provoca la medicación hacen que muchos pacientes se lo replanteen o, directamente, descarten tomarla.

Estimulación Magnética Transcraneal

La Estimulación Magnética Transcraneal o EMTr es la última y más avanzada técnica en el mercado para conseguir la deprivación alcohólica y paliar sus síntomas.

Se presenta como una técnica capaz de tratar y curar el alcoholismo, a base de aplicar ligeros estímulos magnéticos sobre el cráneo del paciente, que incidirán en el cerebro y trabajarán directamente en las regiones responsables de la adicción.

Esta técnica está avalada y aprobada por la Unión Europea por su alta eficacia y altísima tasa de éxito.

Estos estímulos magnéticos consiguen regular ciertas áreas cerebrales afectadas por el alcohol y, por tanto, notar los resultados desde la primera semana de tratamiento. Con la EMTr la deprivación alcohólica se hace más segura y llevadera, consiguiendo resultados a largo plazo.

Es un tratamiento ambulatorio, lo cual permite que el paciente tratado con EMTr consiga lograr la abstinencia sin necesidad de un ingreso hospitalario. De esta forma, superará la adicción cómodamente, mientras continúa con su vida y actividades cotidianas cerca de sus seres queridos.

Además, al contrario que la medicación, no tiene efectos secundarios ni es nociva para la salud, por tanto, es ya una de las opciones preferidas por los pacientes para tratar su adicción al alcohol.

En Newline somos conscientes de que lo importante es la calidad de vida de nuestros pacientes, su salud y felicidad. Por ello, nos encargamos de los tratamientos de forma personal y rigurosa, con un equipo de psiquiatras profesionales que aseguran los resultados por sus décadas de experiencia. Somos pioneros en el uso de esta técnica en España y hemos tratado ya con éxito a más de 200 pacientes. Por ello en Newline, nos aseguramos de conseguir la deprivación alcohólica de todos nuestros pacientes de la forma más segura, no invasiva y cómoda.

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