NewLife

Dferencia entre alucinación y delirio en el consumo de drogas

Es habitual que exista cierta dificultad para establecer la diferencia entre alucinación y delirio debidos al consumo de drogas. Sin embargo, se trata de conceptos muy distintos. Ambas pueden ser consecuencia del consumo de distintos tipos de drogas, como por ejemplo metanfetaminas, cocaína y otros estimulantes. 

Pero también pueden aparecer por la ingestión de drogas sintéticas, ya sean cannabinoides sintéticos o catinonas sintéticas, entre otros. Además de por el consumo de drogas, las alucinaciones son comunes en el caso de sufrir lesiones cerebrales, sobre todo en el hipocampo o en el lóbulo frontal, y en casos de esquizofrenia, Alzheimer, Párkinson, trastorno bipolar y tumores cerebrales. 

Cómo distinguir entre alucinación y delirio

La alucinación es la percepción que tiene una persona de una realidad que no existe. Puede ser de distintos tipos, en función de que la percepción sea visual, auditiva, olfativa, háptica (táctil), somáticas (propioceptivas), psicomotriz o incluso sinestésica, cuando se produce una confusión de los sentidos. Esta es la primer diferencia entre alucinación y delirio.

Estas alteraciones aparecen debido a que algunas sustancias de las drogas afectan a la comunicación entre las neuronas o sinapsis, lo que hace que se activen distintas regiones cerebrales. Las alucinaciones táctiles se asocian a una activación del lóbulo parietal. Las alucinaciones más frecuentes provocadas por drogas son las auditivas y las visuales. En ellas, se perciben como reales alteraciones sensoriales que no lo son y que tienen su origen en la propia mente, sin que el consumidor pueda ejercer control alguno sobre ellas. En las alucinaciones visuales se pueden ver desde imágenes, más confusas o más claras, hasta escenas concretas, ráfagas de luz y parpadeos. Las alucinaciones de tipo cinestésico o kinésico son las que tienen que ver con el propio movimiento del cuerpo, y aparecen generalmente en personas que ingieren sustancias psicoactivas.

Alucinaciones de tipo auditivo

Dentro de las alucinaciones auditivas se pueden dar golpes, cuchicheos, silbidos, o incluso instrucciones y órdenes. En cuanto al origen de estas alucinaciones, las personas que los sufren en ocasiones los atribuyen a un lugar físico o a personajes populares o conocidos. También relativamente común en este tipo de trastornos percibir el eco del pensamiento, de forma que la persona oye sus propios razonamientos y termina por sentirse empujado a convertirlos en acciones.  

Merece la pena mencionar el síndrome de Magnan en los adictos a la cocaína, una alucinosis táctil por la que las personas llegan a creer, e incluso a sentir, que hay insectos recorriendo su piel. Estos episodios pueden complementarse con alucinaciones de tipo visual, en las que se llega a ver los insectos, lo que origina en la persona un gran estrés y angustia que en ocasiones conduce a originarse lesiones en la piel en el intento de quitarse los insectos de encima.

 

Ebook ETM - texto

 

El delirio es una elaboración mental que parte de la alucinación 

El delirio, en cambio, es la construcción que la persona realiza por medio de la interpretación de esas alucinaciones. El delirio se produce, por ejemplo, cuando la persona comienza a escuchar voces y también, como consecuencia de ello, a ‘fabricar’ un delirio en el que siente con convicción completa que una persona o una organización la está persiguiendo. Por lo tanto, el delirio no es la alucinación, sino que el delirio se corresponde con una interpretación que la persona está realizando de esas percepciones patológicas que está teniendo. 

 

Solicita una consulta profesional gratuita

 

Las personas que padecen delirios sufren incapacidad para centrarse en un tema o para mantener una conversación acerca de cosas diferentes, debido a que se distraen con suma facilidad. Tienen dificultades para conversar o responder de manera concreta cuando se les realiza una pregunta y suelen divagar. Debido a ello y a la dificultad para hablar o entender a los demás tienden a aislarse por las dificultades de comunicación que experimentan. Sufren problemas para recordar hechos recientes y pueden sentir brotes de desorientación repentinos, aunque no se hayan movido de donde se encontraban antes. 

Para detectar la diferencia entre alucinación y delirio, por lo tanto, hay que tener claro que la primera puede aparecer sola tras el consumo de drogas, y que el delirio es la elaboración mental que la persona puede realizar a partir de ese primer fenómeno. Las alucinaciones y los delirios están presentes en ataques psicóticos originados por el abuso de drogas, y son uno de los síntomas de la adicción a la cocaína.

El trastorno delirante inducido por sustancias psicoactivas

El trastorno delirante es una alteración de tipo psicótico caracterizado por un predominio de ideas delirantes, en especial las del tipo persecutorio. La literatura científica establece una relación directa entre la ingesta de sustancias psicoactivas y este tipo de trastorno psicótico-orgánico. Puede surgir a consecuencia del alcoholismo o, también, como efecto secundario por la toma de cocaína, anfetaminas, nicotina y xantinas, así como de LSD y éxtasis, entre otras. 

Hablamos de trastorno psicótico inducido por sustancias cuando se producen alucinaciones y/o ideas delirantes a consecuencia directa del consumo de una sustancia, pero también por la  abstinencia de su ingesta. Catalogar la psicosis como inducida por sustancias depende de que tanto las alucinaciones como los delirios superen a las que se suelen ocasionar por una intoxicación o por la abstinencia. 

Cuando una persona padece un trastorno persecutorio está seguro de que otra persona, o varias, pretenden molestarle, calumniarle o hacerle daño, cuando no directamente perjudicarle. Es común que centren este tipo de pensamientos en figuras de autoridad como facultativos, políticos o representantes de la ley. Este tipo de delirios pueden verse motivados por alucinaciones auditivas, llegando a plantear ciertas dificultades de diagnóstico por la similitud de los síntomas con los de la esquizofrenia. 

En ocasiones, las ideas delirantes a consecuencia de las alucinaciones pueden girar en torno a los celos de la pareja, con pensamientos constantes de que el cónyuge es infiel con una tercera persona o incluso con varias. Pueden incluso darse casos en los que esas convicciones den lugar a situaciones de violencia al creer la persona que tiene pruebas evidentes de la situación.

 

CTA Ebook - Estimulación Magnética Transcraneal

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.