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Falta de concentración: causas y cómo evitarla

La falta de concentración es un concepto popular que no se corresponde con una terminología médica estricta. Así, en el contexto médico se le conoce como dificultades atencionales o dificultades para fijar la atención.

En cualquier caso, los síntomas de este problema suponen la aparición de obstáculos a la hora de centrarse en una tarea concreta. Estudios, trabajo o el día a día pueden verse afectados por estas dificultades.

Si bien la falta de concentración puntual está dentro de la normalidad, la aparición de episodios más duraderos puede estar relacionada con el trastorno por déficit de atención o hiperactividad, entre otros.

Posibles causas de la falta de concentración

La falta de concentración puede venir motivada por múltiples causas, que deben ser examinadas por expertos médicos que lleguen a la raíz del problema. Entre otras, las causas pueden incluir:

Angustia o depresión

Entre los síntomas depresivos típicos destaca la falta de concentración, que puede estar relacionada en este caso con la pérdida de interés y el insomnio propios de este trastorno. La persona depresiva centra su atención en su malestar, olvidándose de otras cuestiones como trabajo y obligaciones. Todo ello puede afectar de forma negativa a su vida personal y social.

 

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Neurosis y trastornos psicóticos

Tanto las obsesiones como la psicosis pueden presentar diferentes síntomas entre los que se incluye la imposibilidad de concentrarse. La neurosis, por un lado, va a provocar que la persona fije su atención en una idea, mientras que experimentará falta de concentración en otros asuntos.

De igual manera, entre los síntomas de la aparición de una psicopatía se encuentra una total pérdida de contacto con la realidad, lo cual impide que la persona se concentre en asuntos como el trabajo o los estudios.

Consumo de drogas

La falta de concentración puede constituir uno de los múltiples efectos secundarios de las drogas  sobre la salud de los consumidores. Esto es especialmente cierto en el caso de las drogas depresoras, como el alcohol o los tranquilizantes, que pueden generar dificultades atencionales debido a sus efectos sobre el sistema nervioso central.

De igual modo, pueden aparecer problemas de atención por el consumo de cocaína, entre cuyos efectos secundarios se incluye un fuerte deseo de consumo o craving que el usuario prioriza por encima de todo y que le lleva a olvidar sus compromisos y eliminar su atención a otros asuntos.

Falta de concentración: cómo evitarla

Para corregir la falta de concentración o las dificultades atencionales será necesario en primer lugar detectar la causa de este problema. Así, dependiendo de qué la motiva, es posible tomar diferentes medidas para eliminarla.

Puede ser necesaria la aplicación de la psicoterapia a través de profesionales médicos, que puedan dar las herramientas necesarias al paciente para lograr concentrarse y eliminar sus distracciones.

En caso de que la falta de concentración esté motivada por un consumo o dependencia de drogas, se recomienda aplicar un tratamiento para las adicciones que ayude al paciente a recuperar la normalidad en su vida y superar este tipo de dificultades.

Así, la Organización Mundial de la Salud destaca que el éxito en un tratamiento para superar la adicción a sustancias pasa por una terapia a nivel físico y mental.

 

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