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Resaca de cocaína: ¿por qué es tan dura?

La resaca de cocaína difiere en algunos aspectos de la resaca de alcohol. El consumo de cocaína provoca una gran descarga dopaminérgica en el sistema nervioso central de la persona que hace que su cerebro se quede casi sin dopamina. Cuando pasan estos efectos, aparecen los síntomas opuestos, como cansancio extremo. En este artículo conoceremos qué síntomas tiene la resaca de esta sustancia y cómo dejar la cocaína si eres adicto.

¿Cómo actúa la cocaína en el cerebro?

La cocaína es una droga estimulante que provoca efectos psicoactivos. Su uso recreativo se debe principalmente a los efectos eufóricos y estimulantes que produce en el cerebro.

El cerebro se compone de millones de células nerviosas llamadas neuronas, que se comunican entre sí a través de sustancias químicas conocidas como neurotransmisores.

Estos neurotransmisores desempeñan un papel crucial en el equilibrio de las funciones cerebrales, como el estado de ánimo, la memoria, la atención y el comportamiento.

Cuando se consume cocaína, la droga interactúa directamente con el sistema de recompensa del cerebro, involucrado en la regulación del placer y la motivación.

La cocaína actúa inhibiendo la recaptación de neurotransmisores clave, como la dopamina, directamente relacionada con el sistema de recompensa cerebral.

Al bloquear la recaptación de dopamina, la cocaína aumenta la concentración de esta, prolongando y aumentando sus efectos.

La dopamina es especialmente importante en los efectos de recompensa y refuerzo de la cocaína. La droga aumenta la liberación de dopamina en áreas cerebrales como el núcleo accumbens, produciendo una sensación intensa de euforia y bienestar. Esto crea un fuerte incentivo para desear consumir repetidamente cocaína.

 

Resaca de cocaína: ¿cuáles son sus síntomas?

Como cualquier otra droga o sustancia estimulante, la cocaína deja efectos residuales al cabo de unas horas de haberla consumido.

La resaca de cocaína difiere en algunos aspectos de la de alcohol, pudiendo cursar con efectos mucho más desagradables.

Las personas que han tomado cocaína en cualquiera de sus formas al día siguiente, durante la resaca de cocaína, manifiestan síntomas de depresión, abotargamiento, falta de fuerzas y de ánimo para realizar cualquier actividad.

Después de tomar esta droga es común que aparezca la irritabilidad y el mal humor. También suelen aparecer dificultades para razonar con normalidad y con claridad, debidas a la interrupción del proceso de neurotransmisión, por lo que también se dificulta la capacidad de recordar y aprender cosas nuevas.

Aunque comparten rasgos comunes, conviene distinguir los síntomas de la resaca de la cocaína de los síntomas del síndrome de abstinencia. Estos últimos aparecen cuando se deja de tomar la droga de forma repentina después de tomarla durante un tiempo. Este es el primer síntoma de que se está desarrollando o ya se ha desarrollado una adicción.

El síndrome de abstinencia cursa con una sintomatología, en algunos casos, común a la resaca de cocaína, y en otros, cursa con síntomas diferentes.

Algunos de los síntomas son: nerviosismo, sudores, temblores, ansiedad, paranoias, ganas de vomitar y trastornos del sueño como el insomnio y la somnolencia. Es necesario destacar que la resaca de la cocaína aparece siempre, con independencia de cuánto consume un cocainómano al día.

Resaca de cocaína: los componentes añadidos son un factor de riesgo

Según varios estudios e investigaciones, se estima que, aproximadamente, tan solo entre el 5% y el 40% de la cocaína que se ingiere cuando se esnifa una raya proviene de la planta de coca.

Los componentes añadidos tanto en el proceso de elaboración como cuando se ‘corta’ por parte de aquellos que la distribuyen y venden, influyen directamente en los efectos que provoca esta droga, así como en la resaca de cocaína.

Estas sustancias pueden ser desde ácido sulfúrico, gasolina, acetona, amoniaco o bicarbonato hasta yeso, antihistamínicos, speed, detergente, anfetaminas, polvos de talco y un largo etcétera.

Resaca de cocaína: mezclarla con alcohol la potencia

Como una droga que se consume sobre todo en un contexto social y de ocio, especialmente en las primeras fases, es habitual que el consumo de cocaína se realice de forma conjunta con el alcohol.

Esta mezcla no solo es mucho más peligrosa que la toma de una sola sustancia, sino que multiplica tanto la resaca de cocaína como los efectos del alcohol.

Es habitual que los adictos tomen de manera conjunta cocaína y alcohol creyendo, de manera errónea, que la coca contrarresta los efectos del alcohol.

Otro error habitual es el de pensar que tomar alcohol alarga los efectos de la cocaína. Ambas creencias son erróneas y no solo multiplican el peligro, sino que hacen que la resaca de cocaína sea aún mayor.  

Por otro lado, uno de los principales riesgos en los que pueden incurrir las personas que experimentan resaca de cocaína, es el de volver a tomarla para paliar los síntomas de esa ‘bajada’, una práctica de alto riesgo ya que puede reforzar la adicción y agravar los efectos de la droga.

Tratamientos para la adicción a la cocaína

La adicción es una patología grave que se desarrolla poco a poco con el consumo repetido de cocaína y no se puede controlar.

No es un hábito que pueda abandonarse de la noche a la mañana, ni es algo pasajero que vaya a desaparecer por sí solo.

La adicción a la cocaína es una enfermedad que puede arrebatarle todo a la persona adicta, incluido la vida. Por ello, es necesario buscar ayuda profesional y realizar un tratamiento adecuado para poder superarla.

Aún no existe un medicamento específico que logre curar la adicción, sin embargo, sí hay un tratamiento innovador y revolucionario que lleva usándose más de 20 años y es altamente eficaz: la Estimulación Magnética Transcraneal.

Estimulación Magnética Transcraneal

La EMTr es un tratamiento específico para las adicciones que cuenta con una altísima tasa de éxito y está aprobado por la Unión Europea.

Este es el único tratamiento existente capaz de actuar de forma directa sobre el origen de la adicción: la parte neurológica.

Trabajando sobre la raíz del problema se consiguen obtener resultados rápidos y extraordinarios. En muy pocos días, desde la primera semana de tratamiento, el adicto verá enormemente reducidas sus ganas de consumir y los síntomas del síndrome de abstinencia.

Pero ¿cómo funciona la EMTr? Se coloca una bobina sobre la cabeza del paciente y esta emite unas leves descargas electromagnéticas que, de forma totalmente indolora, alcanzan el cerebro.

Al incidir en el cerebro, los estímulos eléctricos restauran las zonas neuronales alteradas por la droga, regulando a su vez el funcionamiento y disposición de sus neurotransmisores, como la dopamina.

La EMTr es una técnica completamente segura que, a diferencia de la medicación, no tiene ningún tipo de efecto secundario.

Además, cuenta con la ventaja de ser un tratamiento ambulatorio, lo que le permite al paciente alterar al mínimo su vida ya que no requiere de ingreso hospitalario ni en un centro de desintoxicación.

En Newline somos pioneros en el uso de la técnica EMTr, el primer centro especializado en España.

Llevamos años tratando a pacientes que sufren diversos tipos de adicciones y que, gracias a la EMTr y al equipo de psiquiatras altamente cualificado que forman Newline, han podido superar de forma definitiva en más de 200 ocasiones.

 

 

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1 comentario

Yasmin

12 junio, 2023 4:35 pm

muy buen artículo, el mejor que leí. Tiene mucho sentido, lo digo desde mi experiencia. y hasta tuvieron en cuenta los excipientes que tiene la droga, o sea como viene cortada, para ponerlo dentro del proceso de «el día despues» un horror esta droga. 15 años sin consumir y recai. Es la peor, es muy triste y la gente lo único que hace es juzgar, como si no estuviéramos sufriendo una enfermedad